sábado, 24 de marzo de 2012

VIOLETA - Prólogo

Prólogo

La luna brillaba con fuerza aquella noche pero de su hermoso resplandor poco llegaba a la tierra bajo ella tras atravesar la densa capa de contaminación que cubría como una cúpula la sucia ciudad. La poca luz que conseguía alcanzar su destino apenas iluminaba el cúmulo de edificios grises que se alzaban unos al lado de otros. Bajos todos y algunos en ruinas, ninguno tenía la apariencia de ser habitable sino que más bien parecían los pobres supervivientes de un gran cataclismo, apenas subsistiendo en un mar de miseria. Tristes y llenos de heridas, cubiertas estas con trapos descoloridos y tablillas medio deshechas y mal claveteadas. Se respiraba en el aire la enfermedad de la ciudad, así como la de sus habitantes, que a aquellas horas dormían intranquilos en sus destartaladas camas.

Las únicas personas que parecían disfrutar de la noche se encontraban en la gran construcción que dominaba la ciudad en la colina oeste. Separado de las chabolas por un gran muro de hormigón, el laboratorio parecía vigilar con sus muros impenetrables a los habitantes de la ciudad, como si fuera el pastor de un rebaño de ovejas. Los edificios que conformaban el laboratorio eran grises y oscuros, amenazantes y el caudal de agua sucia que fluía por la única abertura del muro hacia la ciudad acentuaba aún más la idea de un lugar marchito, sin esperanza.

Normalmente, las horas se sucedían una tras otra en un monótono círculo que se repetía cada noche, tanto para los habitantes del laboratorio como para la gente humilde que procuraba mantenerse en lo posible fuera de sus asuntos. Pero aquella no era una noche normal. La alarma sonó sobre las cuatro de la madrugada, una sirena estridente que despertó a todos los seres humanos en un kilómetro a la redonda, puede que más, poniendo en pie de guerra a soldados y guardas. Los vigilantes de las puertas se apresuraron a abandonar las botellas de alcohol en el cuartelito donde pasaban las horas muertas y se pusieron en guardia para lo que pudiera pasar. Se aseguraron las puertas, se encendieron focos de luz azul para recorrer cada pulgada del perímetro del lugar, se cerró la salida del agua con verjas metálicas de plomo y se declaró el estado de emergencia dentro del complejo. Buscaban algo que se había escapado del Nivel D, algo peligroso y desconocido, algo que no debía salir a la ciudad por ninguna de las razones. Los soldados iban armados y provistos de luces que les identificarían por lo que sus órdenes eran simples: si veían alguna sombra sospechosa, debían disparar a matar. Sin cuidado, sin reservas, o los que morirían serían ellos.

La primera hora de espera fue tensa; la segunda, eterna; la tercera desesperada. Mientras registraban el complejo de arriba a abajo, al otro lado de muro, a medio kilómetro de la salida del agua, una figura delgada y débil salía del cauce arrastrándose sobre la orilla con un brazo. Jadeaba del esfuerzo, de la dificultad de la tarea, pero logró salir a flote y tumbarse de espaldas al mundo, de cara al cielo encapotado. Su ropa colgaba en jirones mojados, sin color alguno, de forma irreconocible, y una gran herida se adivinaba en su brazo derecho, del hombro a la muñeca. Salpicada de sangre, la figura parecía el pobre bufón descascarillado y olvidado de un viejo teatro de marionetas al que nadie más necesita ya. Con una diferencia, en sus ojos se adivinaba la vida, y no parecía dispuesta a dejarla marchar tan pronto.

Juzgando su descanso más que suficiente, la figura se enderezó y procedió a hacerse un torniquete para detener el sangrado, así como para cubrir con su ropa la herida a modo de vendas. Tras esta corta operación, se levantó y echó a andar a paso ligero hacia el cúmulo de casas que se adivinaban en la semi oscuridad que precede al amanecer, ansiando por refugio y, con suerte, calor. A su costado, la herida seguía sangrando aunque a un menor ritmo y las improvisadas vendas iban tiñéndose, cada vez más, de un oscuro color violeta.

6 comentarios:

La Petite Poupée dijo...

Buenas^^ Aquí tienes nueva visitante que será habitual por estos lares :) Vengo desde Twitter (@isi_41) y me ha gustado mucho tu blog, así que te sigo :)

Me gusta el comienzo de esto, tiene buena pinta, a ver cómo sigue :D

Besos^^

Aqua Äre dijo...

Owo! Muchas gracias, Petite! O Isi, no sé cómo quieres que te llame xD

Me alegro de que te guste el comienzo, lo empecé como tres veces antes de que me gustara del todo xD Espero que el resto te guste también :3

Besos!

La Petite Poupée dijo...

Isi es mi nombre, así que como gustes :) Nos leemos, pues^^

Brighteyes dijo...

qué bien escribes hija mia, da gusto leerte en serio!! muchos besos preciosa!!
bright

Chandria dijo...

Pues tiene muy buena pinta. Así de primeras me ha recordado bastante a Nº6 (anime) por el tema de la ciudad, las chabolas y los sucesos extraños que parecen estar a punto de pasar.
Acabo de leer en la pestaña de proyectos que surgió por un sueño que tuviste. Eso me gusta mucho. Por eso siempre que puedo, apunto lo soñado. Ahí hay mucha chicha para escribir ^^
Yo tengo un proyectillo pendiente también relacionado con lo que voy soñando pero aún tengo que recopilar más y más. No sé qué saldrá de todo eso xDDD

Aqua Äre dijo...

Muchas gracias, Bright! Cuánto tiempo sin vernos por ninguna parte, con lo desaparecida que he estado madre mía xD Me alegro mucho de que te hayas pasado por aquí, ni que sea por casualidad ^^

Nº6, eh? Igual sí, un poco, pero piensa en la ciudad de Violeta con un clima como el de Londres más o menos, siempre nublado y con una atmósfera fría :3 Ya, yo creo que de soñar me han salido esta y otra historia más que no está en Proyectos sino que he dejado apartada porque no sé si me llama tanto. Esto de soñar una historia me encanta, me levanta mucho el ánimo ^^
Pues nada, tú sigue soñando, que nosotros estaremos esperando el resultado pacientemente xDD